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... Nuestras conversaciones siguieron las semanas siguientes, tratábamos de justificarnos y no sentir tanto cargo de conciencia por lo que habíamos hecho, pero nuestras conversaciones no cambiaban, seguíamos provocándonos, lo que finalmente nos llevó a nuestro segundo encuentro, esta vez yo sabia que no podríamos hacer nada, por que ella me dijo claramente que no quería que volviera a pasar y que necesitábamos aclarar esta situación, así que volvimos a juntarnos en mi oficina, por que no era otro el objetivo que conversar, se pueden imaginar que la escena se repitió, pero esta vez nos dejamos llevar y los celulares estaban silenciados, por lo que finalmente volvía a tenerla en mis brazos, pero esta vez nos entregamos el uno al otro, quedando desnudos en el suelo, ella sobre mi y esta vez sin pensar en nada más, sentiría esa magia, ese embrujo que siento al hundirme en su humedad, que me presiona dándome sensaciones increíbles, poco a poco estaba cada vez más dentro de ella, y cuando ya estuvimos completamente conectados, nuestros cuerpos comenzaron un ritmo intenso, lo que junto a los besos me hizo sentir una verdadera conexión con ella, sentía como su cuerpo me presionaba cada vez más y podría decir que sentí el momento en que ella terminó silenciosamente, para continuar hasta que explotó toda mi locura por ella entregado completamente, nuestros movimientos siguieron hasta que no tardó en dejar salir unos gemidos de placer que anunciaban su momento de placer.
Después de todo ese momento de magia, volvieron a nosotros los sentimientos de culpa, que tontera, nos sentamos tranquilamente y conversamos, en un regaloneo deliciosos durante un buen rato, no me van a creer que tonto fui al decirle como broma que si le gustaría una segunda, y ella riéndose me dijo que SI!!, pero como yo lo había dicho como broma, no fui capaz de darme cuenta que hablaba en serio y les menciono esto por que hubo una tercera vez, que espero no sea la última, en la que aproveché todas las oportunidades que me dio, cada vez más relajados con nuestros remordimiento, nos juntamos una noche, conversamos un rato, empezamos a besarnos, nos miramos con picardía, lo conversamos y nos dirigimos a un motel, por que ya sabíamos a lo que íbamos y lo que queríamos, comenzamos por reconocer el lugar y bromear un poco, seguramente de manera inconsciente con el fin de relajarnos, primera vez que yo estaba en un motel, y más aún con una mujer que no era la mía, pero eso no me importaba mucho, solo quería estar con ella, así que nos pusimos en la cama y comenzamos a besarnos, bromeábamos por el nervio de la situación, seguimos besándonos, acariciándonos, y lentamente nos fuimos desnudando, ella tiernamente se cubrió con las sabanas, por una vergüenza que ella tiene de mostrar su cuerpo y que no puedo entender, ya que tiene un cuerpo precioso.
Seguimos con nuestras caricias, la besaba, lamí sus dulces senos, pudiendo sentir como con cada beso era cada vez más mía y poco a poco se fue generando el ambiente, el calor y la humedad nos unieron, comenzamos a hacer el amor intensamente, la verdad es que lo que siento con ella es algo increíble, me siento en el cielo, como que nos conectamos físicamente y espiritualmente, al parece ella también, ya que en un minuto me dijo algo, que creo no voy a olvidar en mi vida, por la forma y la intención con que lo dijo "Me encanta como me llenas", y creo que no se refería solo a lo corporal, porque yo también me sentí lleno de ella.
Y como mencioné antes, esta vez aproveché todas mis oportunidades, estuvimos haciendo el amor y unidos en un mundo privado durante unas horas, lamentablemente como la cenicienta, tenia que volver a su casa, pero la verdad es que aún sigo unido a ella, lo que ella me da, evita que la pueda olvidar o dejar, se ha transformado en algo así como una droga a la que me hice adicto.
PRIAPO
Hola mis div@s, de la diversidad sexual, hemos estado muy eroticos ultimamente, pero faltaba yo, que vine a ponerle mas queso al olimpo!!! he estado fulll con mis ensayos de baile, presentaciones y competencias, pero ayer mi día de ensayo ha sido bastante complicado, por no decir hilarante.
El dolor de mi culo maltratado me ha traído a la memoria en forma recurrente la velada de las noches anteriores, reviviendo momentos de placer extremo, con una consecuencia que no he podido evitar: he "sufrido" una erección casi permanente, la cual a duras penas he podido disimular ante mis compañeros de ensayos...
Ayer. En la tarde. Para pasar el poto tiempo libre decido prender el computador y entrar en un chat. Voy directo a la sala Bisex. Mi objetivo: conversar un rato, protegido por el anonimato de la red, con alguien parecido a mi y compartir nuestras experiencias.
Encontré un nick-name con el gentilicio de mi ciudad, así que le envié un mensaje privado e iniciamos una agradable charla. Teníamos muchas cosas en común: ser bisexuales, profesionales, amantes del cine europeo y la lectura; nuestra parte homosexual era de
closet y por lo mismo, nuestro sexo gay solía ser discreto y sobre la base de encuentros ocasionales en otras ciudades y con desconocidos. Buenos deportistas, él ciclista, yo bailain. El, Diego; y yo. Vivíamos con nuestros padres, en el mismo sector de la ciudad.
La conversación fluyó de una manera natural; nos confesamos nuestros gustos y nuestros temores; nos sentimos solidarios al ritmo de burlas y chistes a costa del otro. No quisimos ver nuestras imágenes, pero nos describimos mutuamente, por fuera y por dentro. Fui sincero en todo y percibí que él también lo era.
Al cabo de una hora, cuando ya nos sentíamos almas gemelas y conocidos de toda la vida, Diego propuso que nos viéramos enseguida para tomar una cerveza; quizás, dijo, podríamos entablar una buena amistad. A punto de aceptar recorde que tenia el concierto de mi diva Olga Tañón y por supuesto se lo comenté, a lo que el dijo, que seria bueno ir juntos, que el compraria la entrada alla mismo!!!! yo con mucho temor, por lo apresurado del tipo terminé aceptando y socarronamente le agregué que llevara preservativos, porque si nos agradábamos, esa misma noche despues del concert estaría conmigo en el paraíso (después de clavarlo, por supuesto). Jajajaaa
Quedamos de encontrarnos en una estación del metro. Mientras caminaba hacia allá, el corazón me latía con fuerza, pense que ahora, no sabía con quien me iba a encontrar; podría ser alguien que me conoce, por lo rapido del tipo me estába exponiendo mucho. Me invadía, entonces, un miedo atroz.
Pero, por otro lado, sentía el hormigueo en la sangre que produce la emoción de la aventura. Conocer a alguien Antes, Durante y Después del concierto de mi diva y También me excitaba pensar cómo sería el chico: en mi imaginación lo había creado muy atractivo. La calidez de la brisa del momento contribuía a querer exponer la piel a más caricias. Esos sentimientos encontrados hacían que la cabeza estuviera a punto de estallarme.
Empezaba a oscurecer cuando llegue a la estación del metro. Lo que vi coincidía con lo que Diego me había descrito y era tan bueno como mi mejor sueño: un chico muy alto, 1,85, un poco más que yo, 1,82 desgarbado y casual; el cabello muy negro, ensortijado, algo largo y en desorden. Piel blanca. Ojos oscuros y grandes. Brazos fuertes. Muy masculino y sexy, tanto más cuando se veía nervioso y desvalido, pues como perdido que está buscando a alguien entre la gente.
- Diego?, pregunté.
- Divinidad?, contestó repreguntando.
Me miró y como una saeta de cupido me penetró entonces con la más hermosa sonrisa que podría existir, mostrándome unos dientes perfectos, blancos y parejos. Pareció que lo vió le gustó. Otro macho, joven, alto, delgado y fuerte, con personalidad, estilo y mucha divinidad. Ese era yo.
Nos estrechamos la mano con fuerza, transmitiéndonos y descargando toda la tensión acumulada.Caminamos, entonces, hacia el Poliedro de Caracas Ambos seguíamos nerviosos.
Aquel hombre me estaba enloqueciendo de deseo. Lo miraba de reojo y definitivamente no podía ser más hermoso. Imaginaba cómo se vería desnudo, cómo sería su verga y pensaba cuan cerca estaba el que yo pudiera revolcarme en ese cuerpo. Sus labios carnosos ya los veía fundidos con los míos.
Sentía la boca pastosa y la respiración se me entrecortaba. Apenas sí podía tragar la saliva. Los testículos me urgían y gritaban que querían descargarse en él.....
- Te gusta Olga Tañón?, le dije.
- Me gustaría más ir directamente a la cama contigo, sin pasar por el preámbulo del concierto, los gritos, las cervezas, me dijo.
Le mire entonces con mis grandes ojos llenos de asombro. Parecía que no encontraba qué responder y sólo balbuce quedamente que estaba de acuerdo, baje la mirada y sonrei como para mis adentros por timidez, pero luego me confesó que en ese momento estaba ardiendo por mí y experimentaba ya una erección que no daba espera. Pero le dije, ya vaaaa, primero mi divaaa
y luego tu.... Total que nos quedamos escuchando a la Tañón su espectaculo regio e impresionante como siempre, el detras de mi me recostaba su gran tostón toda la noche en la olla del poliendro, mientras mas apretados estabamos era mejor, sentir su falo erecto rosando mis nalgas!!! uffffff, la pasión y el queso se encendian mas y más al ritmo de mi diva, me acariciaba y apretaba mis nalgas, me agarraba el bulto, me metía las manos por el bolsillo y tocaba mi pene erectooo diossssss!!! muchas emociones en el concert!!!!...
Sus padres no estaban en la ciudad, así que me invitó a su casa, cerca de allí. Agradecí su confianza al hacerlo. Caminábamos con mal disimulada velocidad. Ya dentro de la casa, nos acariciamos y besamos apresurada y torpemente. Era evidente que por más que tratábamos de mostrarnos calmados, ninguno de los dos había podido controlar su nerviosmo.
- Tenemos que relajarnos. Te parece si tomamos juntos una ducha tibia?,
propuso Diego entonces.
Nos desvestimos lentamente, uno al frente del otro. Diego se quitaba la camisa, yo hacía lo mismo. Se bajaba los pantalones, me bajaba los míos.
Cuando estuvimos completamente desnudos, nos inspeccionamos en silencio, de arriba a abajo, de abajo a arriba. Admirados, nos deteníamos cada uno en la magnífica erección del otro.
Diego estaba parado sobre dos largas y fuertes piernas, con vello abundante, negro y grueso. Su pene, inmenso y magnífico (si me penetra, me mata, pensé; le diré que sólo soy activo), rodeado por un apretado pelambre oscuro; no dejaba duda que era un arma potente.
El resto del tronco, incluidas las nargas, era lampiño. Fuerte, su pecho era ancho y plano; sus tetillas oscuras se destacaban especialmente. Brazos largos y fuertes. Era la estampa de un modelo de pasarela.
El rostro era hermoso; dulce, pero muy masculino. Ojos negros penetrantes, nariz afilada y pulida, labios en extremo deseables. Barba cerrada, de dos días. La admiración mutua que se despertó fue evidente y ambos sonreimos complacidos imaginando lo que ibamos a hacer con lo que estábamos viendo.
- HIJO-DE-PUTA, qué bueno estás! rugió Diego desde lo más profundo de su
ser.
- Pues vos me gustás más, gran huevón! fue mi réplica instantánea.
Aquella repentina y espontánea explosión terminó por romper el hielo. Cada uno puso su brazo sobre el hombro del otro y entramos entre risas a la ducha.
El rito del sexo no se podía dilatar más y se inició de inmediato. Nos besamos con largueza, mientras el agua nos acariciaba y ponía, si acaso se podía, más sensible la piel. Nos devorámos el cuello, las orejas, el pecho; mordíamos las tetillas, las nalgas, el escroto; atesorábamos con las manos la cara, los genitales, las piernas. Aunque estábamos urgidos, todo era lento, con deleite extremo; no podíamos despegarnos y supimos entonces que allí, bajo el agua, íbamos a consumar nuestro primer orgasmo.
Enjabonamos los cuerpos y mientras nos besábamos con ansia, nos movíamos como un reptil, cada uno contra el otro. Después, en forma alternativa, nos arrodillábamos en actitud de adoración ante el falo magnífico que se nos ofrecía enfrente y cual piadosos comulgantes, lo envolvíamos en la lengua y pretendíamos tragarlo; los labios son testigos de todo cuanto hicimos por enloquecerlo. El vello del pubis, alisado por el agua, y los testículos también participaban de lleno en el juego.
Aquello era delicioso. Era un baile más para mi en el cual ambos estábamos completamente acompasados. Aunque ambos podíamos ser versátiles, preferíamos no actuar de pasivos. Pero en aquella ocasión ambos ardíamos porque nuestro culo fuera transpasado por ese puñal que no podíamos dejar de admirar. Yo ya le había dicho, al principio, que no esperara penetrarme. Pero, ahora, fuí el primero que pedí que me clavara su estaca.
- Sabes el tamaño de lo que tienes, así, que por favor,con suavidad, agregué implorante.
El sonrió, se arrodilló detrás mío y empujó mi espalda hacia adelante. Inició entonces, el más delicioso juego con el ojete, besándolo, chupándolo, sorbiéndolo. El agua, que recorría la espalda, llegaba hasta allá, acariciándome como una lengua tibia. Yo estaba como paralizado, apoyando las manos en el muro para no desplomarme de placer.
Luego, vino el proceso preparación del esfínter y utilizando el jabón como lubricante empezó el tanteo adentro, con uno, luego con dos y finalmente con tres dedos. Yo no podía esperar más.
- Entrá ya, de una vez, exigí con voz queda.
Sentí que me besaba las nalgas y la espalda, se estaba incorporando. Sin dejar que yo cambiara de posición, me sujetó con fuerza por la caderas, hizo que estas no recibieran más agua, me embadurnó de nuevo con jabon y empecé a sentir la presión de su verga pugnando por entrar en mi culo. Estaba dura, como una piedra, pero a la vez se sentía cálida y suave al tacto. Empujaba en forma lenta, dándole tiempo a los tejidos del enfínter para adaptarse.
No importó todo su cuidado. Aquella polla era enorme y sentía un dolor inmenso que me llegaba hasta el alma. Pero también la deseaba adentro, más adentro, quería sentirla en lo más profundo de mis entrañas. Con los ojos cerrados y concentrado en lo que sucedía en mi culo, sufría y disfrutaba todo aquello. Nuevamente, sensaciones encontradas me llenaban de placer.
Cuando Diego estuvo completamente adentro de mi, inició un movimiento corto con ritmo lento, apoyó su tronco sobre mi espalda y mientras con una mano me sujetaba para controlar sus movimientos, con la otra me masturbaba, también en forma acompasada y lenta.
No demoró mucho en llegar y cuando lo hizo, la tensión que vivieron todos sus músculos, apretados contra mi, me llenó de especial excitación. Durante un momento dejó todo el peso de su cuerpo sobre mi; sonreí: me sentía como el valiente soldado griego que carga el cuerpo de su amigo herido en combate. Luego, se dejó caer de rodillas, apoyó los brazos en el piso y colocó la cabeza sobre ellos, ofrecéndome el ano.
- Clavame, que me muero por tenerte a vos también adentro, expresó con la voz todavía entrecortada....
Era mi turno.....continuará
DIVINIDAD
...Todo el placer que me acabada de dar, me generaba una especie de deuda de gratitud con Diego; este era el momento de saldarla. Así que me propuse a devolverle tanto o más de lo que había recibido. Creo que culo alguno recibió nunca tantos mimos como el de Diego por parte mía. Después de lamerlo y besarlo, lo masajee con los labios de la misma manera como suelo hacerlo con los clítoris; el resultado pareció ser similar, a juzgar por los gemidos que le arranqué a Diego.
Quería tenerlo en la misma posición que él me tuvo, así que lo tomé por la cadera y lo hice ponerse de pie y agacharse, para clavársela de esa manera. Nunca había sentido un culo tan rico apretando mi verga. Incluso, tuve que detenerme una vez entré del todo, para no venirme de inmediato.
Durante unos instantes sólo me dediqué a acariciar y besar su fuerte espalda, poner mis brazos sobre sus brazos y que nuestros úsculos se sintieran mutuamente. En algún momento, Diego pasó una de sus manos por debajo suyo, alcanzó y amasó cariñosamente mis testículos.
Finalmente, volví a ponerme en movimiento y ya no paré hasta derramarme en un largo y delicioso orgasmo.......
Cuando resucité y salí, Diego se dió vuelta y nos enlazamos en un fuerte abrazo, mientras nos besábamos con infinita dulzura. Aquel largo beso decía más que las palabras y expresaba nuestra mutua gratitud por lo que habíamos recibido.
El agua tibia no había cesado de correr sobre nosotros durante todo ese tiempo y se había comportado como un cómplice efectivo en proporcionar caricias.
Envueltos en sendas toallas, enrolladas a la cintura, pasamos al cuarto de Diego. Iniciamos una conversación sobre los sentimientos que habíamos experimentado antes de encontrarnos, después al vernos por primera vez, cuando propuse que nos fueramos directo a la cama, cuando nos vimos desnudos. Nuevamente la sensación de compenetración fue tan grande, que en cinco minutos las dos toallas se estaban elevando con una nueva y poderosa erección.
No hubo necesidad de decir algo, al tiempo nos arrancamos las toallas y nos lanzamos sobre la cama con un frenesí sin límites.
Saltábamos de estar cara a cara al 69. En esta posición, nos desesperábamos por no poder meter al tiempo en la boca el glande y los testículos.Finalmente, los lamimos y chupamos de todas las maneras que podíamos hacerlo.
Hubo mordiscos, arañábamos las nalgas, pellizcábanos las tetillas con las yemas de los dedos sin compasión alguna (todavía hoy me arden). Para besar la boca del otro no tomábamos la cara con dulzura, sino que lo asíamos con fuerza del pelo.
Todo esto lo hacíamos aceleradamente, pasando de una posición a otra como si tuviéramos un tiempo límite en el cual tendríamos que tener agotadas todas las posibilidades sexuales entre dos hombres. Aquello era un combate cuerpo a cuerpo, una orgía de músculos del macho de la especie humana. No había compasión, ninguno quería compasión. No hablábamos, apenas jadeábamos. Parcialmente nos podíamos ver en un espejo. Así, entrelazados, sudorosos y tensos, lucíamos magníficos y aquello nos excitaba y enardecía más aún.
En un momento dado, Diego me empujó con fuerza para que cayera boca arriba sobre la cama, se sentó sobre mi y tomando con su mano mi verga, el cual estaba dura e hinchada, a reventar, la introdujó de un golpe por su culo. Pareció ser un samurai haciéndose el harakiri. El grito de dolor que lanzó se debió escuchar a diez kilómetros a la redonda. Por mi parte, sentí tremendo corrientazo partiendo del pene.
A medida que se movía y veía lo que reflejaba su rosto, recordé lo que dice Hesse en "Narciso y Goldmundo" sobre la forma tan similar como se expresan la extrema sensación de dolor de un parto y el extremo placer de un orgasmo (la pasión por Hesse era otra cosa en común entre los dos).
No podía creerlo, que estuviera tan ansioso por experimentar el mismo nivel de dolor que acababa de observar. Acaso me había vuelto sado masoquista? Definitivamente estaba siendo una velada para descubrir las sensaciones contrarias como la mayor experiencia de placer.
Aún quiero más...
DIVINIDAD

Hola dioses de ser y estar!! Felices estamos por aqui por que se acerca el aniversario del olimpo!! siiiii!! 2 años escribiendo experiencias, aventuras, curiosidades, temas de autoayuda etc etc!!! sii, de autoayuda o acaso el sexo no es un escape al placer, a la pasión, al dolor, al sentirrr? Pues si, muchos leen, pocos comentan, pero lo que se, es que hay muchos que se divierten ante estas lineas que los dioses imprimen para hacer y compartir parte de los placeres sexuales... Muchos critican, pocos opinan, pero lo mas importante para los dioses es que alli les dejamos la espina, espina que algun momento recordarás y reirás o actuarás pensando en lo que aqui se dijo... Mucho sexo, quizá vulgaridad para algunos que aún piensasn en el tabú sexual, pero a la vez aprenden y se divierten, como lo dijo nuestra diosa Marilu: "que manera tan erotica sin caer en vulgaridades de escribir.... es super hot ...." y pues si... super hot, eroticos e irreverentes somos y gracias les damos por aceptarnos y formar parte de esta Olimpo sexual!!. Esta ventana al mundo nos ha permitido conocer gente maravillosa, hacer parte de nuestras fantasias realidad, y de nuestra realidad ponerle algo de fantasía, pero poco a poco se va llegando a la meta.... Falta poco...
Pero se preguntarán ¿Cuál meta? quizá una meta personal de parte de los dioses, como lo dijimos al principio, pero lo importante es que nuestro lema lo han adoptado muchos, por que se han dado cuenta que hay que vivir a plenitud, hay que SER parte del mundo, haciendo algo por alguien o mas importante aún, haciendo algo por si mismos, para poder ESTAR, estar bien, estar feliz, haciendo los que nos gusta hacer, creando los que nos gusta crear, gritando lo que nos gusta gritar e imprimiendo fantasias, pensamientos y experiencias como si fueran o no nuestras.... Quizá la meta sea dificíl, como hacer cambiar a la gente, cambiar pensamientos y actitudes... pero hacia alla vamos por que nadie alcanza una meta en un solo intento, ni la perfección en una sola rectificación, ni alcanza altura en un solo vuelo. Nadie camina la vida sin haber pisado en falso muchas veces. Nadie recoge la cosecha sin probar muchos sabores, enterrar muchas semillas y arar y abonar mucha tierra. Nadie llega a la otra orilla sin haber hecho muchos puentes. Nadie deja el alma lustrosa sin el pulimento diario de la vida. Nadie consigue su ideal sin haber pensado muchas veces que perseguía lo imposible. Nadie reconoce la oportunidad hasta que ésta pasa por su lado y la deja ir. Nadie encuentra el pozo del agua hasta caminar por muchos días en la sed del desierto. Pero nadie deja de llegar cuando se tiene la claridad de una meta, cuando se tiene voluntad y se tiene la certeza de la abundancia de la vida.
Nosotros, seguiremos viviendo el presente, y contagiando a la gente de vivir a plenitud, todos somos dioses del Ser y del Estar, solo debes admitirlo...
Un besazo con toda nuestra Divinidad.
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