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Hola dioses de ser y estar!! Felices estamos por aqui por que se acerca el aniversario del olimpo!! siiiii!! 2 años escribiendo experiencias, aventuras, curiosidades, temas de autoayuda etc etc!!! sii, de autoayuda o acaso el sexo no es un escape al placer, a la pasión, al dolor, al sentirrr? Pues si, muchos leen, pocos comentan, pero lo que se, es que hay muchos que se divierten ante estas lineas que los dioses imprimen para hacer y compartir parte de los placeres sexuales... Muchos critican, pocos opinan, pero lo mas importante para los dioses es que alli les dejamos la espina, espina que algun momento recordarás y reirás o actuarás pensando en lo que aqui se dijo... Mucho sexo, quizá vulgaridad para algunos que aún piensasn en el tabú sexual, pero a la vez aprenden y se divierten, como lo dijo nuestra diosa Marilu: "que manera tan erotica sin caer en vulgaridades de escribir.... es super hot ...." y pues si... super hot, eroticos e irreverentes somos y gracias les damos por aceptarnos y formar parte de esta Olimpo sexual!!. Esta ventana al mundo nos ha permitido conocer gente maravillosa, hacer parte de nuestras fantasias realidad, y de nuestra realidad ponerle algo de fantasía, pero poco a poco se va llegando a la meta.... Falta poco...
Pero se preguntarán ¿Cuál meta? quizá una meta personal de parte de los dioses, como lo dijimos al principio, pero lo importante es que nuestro lema lo han adoptado muchos, por que se han dado cuenta que hay que vivir a plenitud, hay que SER parte del mundo, haciendo algo por alguien o mas importante aún, haciendo algo por si mismos, para poder ESTAR, estar bien, estar feliz, haciendo los que nos gusta hacer, creando los que nos gusta crear, gritando lo que nos gusta gritar e imprimiendo fantasias, pensamientos y experiencias como si fueran o no nuestras.... Quizá la meta sea dificíl, como hacer cambiar a la gente, cambiar pensamientos y actitudes... pero hacia alla vamos por que nadie alcanza una meta en un solo intento, ni la perfección en una sola rectificación, ni alcanza altura en un solo vuelo. Nadie camina la vida sin haber pisado en falso muchas veces. Nadie recoge la cosecha sin probar muchos sabores, enterrar muchas semillas y arar y abonar mucha tierra. Nadie llega a la otra orilla sin haber hecho muchos puentes. Nadie deja el alma lustrosa sin el pulimento diario de la vida. Nadie consigue su ideal sin haber pensado muchas veces que perseguía lo imposible. Nadie reconoce la oportunidad hasta que ésta pasa por su lado y la deja ir. Nadie encuentra el pozo del agua hasta caminar por muchos días en la sed del desierto. Pero nadie deja de llegar cuando se tiene la claridad de una meta, cuando se tiene voluntad y se tiene la certeza de la abundancia de la vida.
Nosotros, seguiremos viviendo el presente, y contagiando a la gente de vivir a plenitud, todos somos dioses del Ser y del Estar, solo debes admitirlo...
Un besazo con toda nuestra Divinidad.

... Ay Alexis, mi Alexito, ni para qué te cuento que mientras escribo estas líneas y escucho las notas incisivas de “Shine on you crazy diamond” de Pink Floyd, la misma que oíamos aquella noche, sus brillos de manantial en el inicio, como de fantasía, los sintetizadores alucinantes, la guitarra como un dinamo electrizando los sentidos, el desquiciado ritmo de los drums, que marcaban el compás de nuestro amor y toda esa armonía que la hace de manera indiscutible la sinfonía de la intimidad por excelencia, la melodía más sensual que se le haya ocurrido a ser humano alguno, pienso con delirio en todas estas cosas que suelen pasarnos, en la soledad de los astros que cuelgan en el cielo, en la distancia imposible de Marte y la Luna, en qué estarás haciendo en este momento, si como a mí te ahogarán los suspiros, si por tu mente cruzará aunque sea por un segundo mi recuerdo, y abrigo en el corazón la esperanza de volverte a ver esta noche, tal vez mañana, todas las noches que me quedan de la vida, agotarla de dicha a tu lado y dejarme morir un poco cada día en tus brazos para que no haya duda de que la muerte no es tan mala como todos piensan.
¿Te acuerdas de aquella noche? Cómo no la vas a recordar, claro. Los dos salimos envueltos en las sábanas y nos asomamos al frío del patio, pero por fortuna ya todas las luces estaban apagadas; todas, menos las del cielo. Los televidentes dormían, quizá soñando con las tramas truculentas de los culebrones venezolanos, mexicanos y colombianos.
Una ráfaga de luz rojiza como un reflector se filtraba por sobre las paredes de la casa iluminando el patio. Salimos allí como un par de fantasmas y quedamos mudos cuando miramos al cielo: los dos astros estaban teñidos de una coloración naranja intensa y tan cerca el uno del otro que casi parecían tocarse.
—Ni pienses en irte a tu casa esta noche, mi vida —te dije. Vamos a dormir porque en el universo están pasando cosas extrañas y no quiero que te pase nada, por lo menos lejos de mí. Nos abrazamos y en el centro del patio la luz rojiza proyectada del cielo reflejó la sombra de una montaña de sábanas que luego se perdieron en la oscuridad de la noche.
Esa fue la última vez que nos vimos. Y esta es la hora que no puedo arrancar de la memoria de mi piel el contacto de tu cuerpo aquella noche llena de magia. Desde hacía días había notado en ti una marcada apatía por la vida, la desilusión de tus sueños cuando al terminar el bachillerato se te habían cerrado todas las puertas. A todo eso atribuía yo tu silencio, las prolongadas ausencias que muchas veces tus mentiras, aunque me parecieran tiernas, no alcanzaban a justificar.
Un día mientras te abrazaba, jugueteando encontré entre uno de tus bolsillos un panfleto que alcancé a intuir de qué se trataba pero me lo arrebataste aterrorizado sin dejármelo leer. “Me lo encontré por ahí” fue todo lo que pudiste decir ante mi mirada inquisidora, con un gesto que no admitía más preguntas.
Un tiempo después, cuando tu ausencia se había tornado insoportable y ya me sentía dispuesto a proceder como fuera, recurriendo incluso a la temeridad de ir a buscarte a tu casa si fuera necesario, aunque para mí eso fuera prohibido, me llegó una carta y una fotografía que derrumbaron en unos segundos mi vida. En aquella carta me contabas que habías tomado el camino de las armas y te hallabas en una selva remota, lejos, muy lejos de la ciudad, en un estado de renunciación y abandono que igual te daba el día o la noche, el calor o el frío, las palabras de tus compañeros o el silencio, si tenías que matar o llegaban a matarte. En la fotografía te veías altivo, las facciones duras, con el fusil preparado, las cananas cruzándote el pecho, y la cara embadurnada de pinturas que hacían juego con tu traje camuflado. Casi no podía reconocerte, sólo que en aquellos ojos no podía haber ni sombra de duda; podría identificarlos con su rasgo de soledad y tristeza incluso entre millones.
Desde aquel día sólo encuentro alivio mirando en las noches la bóveda inconmensurable del universo, sus distancias abismales y el lastre insalvable de mi impotencia; entonces entiendo que aquella noche tenías razón sobre lo erróneo de mi comparación; era como una premonición de la verdadera distancia que hoy nos separa, pero estoy convencido de que cualquier noche de estas nuestros ojos se encontrarán mirando la misma estrella, antes que alguno de los dos —o juntos—, muramos de amargura en la distancia.
Original de otro dios del Ser y Estar:
Eriberto Martínez Martínez
¿Te acuerdas de la noche cuando te llamé para que vieras el cielo? Estabas distraído viendo una de tus telenovelas favoritas —como siempre, la maldita televisión—, y saliste encandilado, pero cuando miraste arriba quedaste hechizado. No era para menos: la Luna, que estaba en creciente, se veía casi pegada a un lucero brillante que se imponía por encima de las otras estrellas. Por supuesto, los dos astros dominaban el espacio oscuro de la noche, y los dos, tú y yo, quedamos un momento embelesados viendo el espectáculo en silencio mientras el televisor tronaba adentro con el melodrama. —¡Qué bacano!, dijiste en un tono de admiración con esa forma juvenil de decir las cosas que yo tanto adoro, como se acostumbra hablar en los barrios de nuestro sector; y yo que veía en tus ojos las dos lucecitas de los astros reflejadas te dije que te regalaba la noche, “te la regalo, la noche que en la ciudad nadie se detiene a ver; es tuya, seguro que nadie más está viendo esta belleza”. Luego me miraste y vi los ojos grandes, ya sin el brillo de los astros, las pestañas densas, el rostro sereno, tu rostro de formas armoniosas, bellas.
Los televidentes de la casa salieron a ver qué era lo que mirábamos; miraron al cielo curiosos y luego asombrados a nosotros: no podían creer que nos perdiéramos la fabulosa telenovela y en cambio nos entretuviéramos viendo algo tan insignificante. Para ellos sin duda era una tontería salirse de ver televisión al frío solamente para contemplar la noche. “Ahí estamos los dos, tú y yo brillando en amor por todo lo alto” te dije señalando al cielo cuando los de la casa volvieron a su programa. Miraste en silencio un rato más al cielo y luego volviéndote a mí con cierta picardía dijiste que la comparación era muy mala. Si los dos astros eran la Luna y posiblemente Marte, estarían a millones de kilómetros uno del otro; además uno era de género femenino y el otro masculino, luego no encajaba con la pretendida metáfora.—Bueno, no le quites el encanto a la intención de mis palabras. Digamos que somos un par de astros solitarios que se acompañan el uno al otro en la soledad del universo, —te dije mientras te pellizcaba suavemente los cachetes. Nos sentamos en el piso del patio apoyando la espalda contra la pared para poder conversar en susurros mientras la mirada se perdía en el infinito.
Por aquellos días estabas trabajando en esa casa donde yo vivía y ese día habías estado pintando las paredes, de modo que en tu cabello quedaban algunas chispas de pintura blanca, lo mismo que unas pecas curiosas encima de la nariz y entre la barba que habías olvidado afeitarte unos tres días. Con la punta de la uña traté de raspar algunas de las pecas de la mejilla y de paso volví a ver las lucecitas reflejadas en los ojos que ni siquiera parpadeaban con el jugueteo de mis manos en tu cara.Tras la jornada de trabajo todas las noches ibas a dormir a tu casa, pero siempre me esperaste para encontrarnos cuando yo volvía de mi trabajo, de modo que por cuenta de tu labor como pintor encontré una razón de peso para llegar temprano a casa: verte, aunque fuera por una hora. Encontrarte todavía con el overol y las manos untadas de pintura me llenaban de amor, porque antes, hasta no hace mucho sólo estaba acostumbrado a verte con el uniforme del colegio y las manos impecables, pero ahora no solo me inspirabas el amor de siempre sino un inmenso respeto por dedicarte a una ocupación útil. Recosté el brazo sobre tu espalda mientras con las yemas de los dedos te acariciaba los cabellos y te repetía una y otra vez Alexis, mi Alexis, mi barrigoncito hermoso. Claro, lo de “barrigoncito” era sólo un decir, porque la forma de tu vientre es, a mi modo de ver, perfecta. Enternecido recostaste la cabeza sobre mi hombro y de allí en adelante no sé cuánto tiempo estuvimos sin tiempo entregados a la contemplación de la noche, absorbidos por el intrincado laberinto del cosmos. Cuando sentimos el trasero entumecido por el frío del cemento fuimos a mi habitación y allí, sin luz, continuamos en la contemplación de la noche y nos entregamos a lo que Marte y la Luna no podían hacer según tus cálculos astronómicos por la distancia de millones de kilómetros, pero que según los mitos de las antiguas culturas sí se podía hacer.
—De modo que la metáfora de los astros es muy mala —te dije con cierto aire burlón. —Pues yo no sé, –proseguí– pero en tus ojos, incluso en la oscuridad continúo viéndolos, mucho más fulgurantes y junticos. Tú les hiciste el milagro de permitir que se amaran refugiados en tus ojos. ¡Mira cómo brillan, parecen fuego!
—Debe ser que se encienden con la energía de nosotros —dijiste con una voz apagada, casi de niño mimado. Luego cerraste los ojos y me quedé en tinieblas mientras dejaba vagar mis manos perdidas por los confines del universo de tu piel desnuda, sintiendo cada vibración de tus músculos cansados, cada oscilación de tu diafragma agitado, cada palpitar de tu pecho enloquecido como un animal prisionero. “Alexis, mi Alexito del alma” te susurraba con una hebra de voz entrecortada. Afuera en la calle un borracho gritaba cosas y cantaba canciones de cantina y decía “¡que viva el partido por la mitad!” –tal vez haciendo una burla a los politiqueros–, entonces tu vientre se agitaba por la risa y los dos reíamos de las estupideces del borracho y nos uníamos en un abrazo indisoluble que ya hubiera yo querido eternizar hasta la muerte. Abrí la cortina de mi alcoba y me asomé a la ventana a ver si podía desde allí todavía contemplar el cielo, pero las paredes del vecindario me lo impedían; sin embargo no podía salir del asombro al ver el resplandor que ardía arriba, como si el cosmos se estuviera incendiando. Adentro el incendio era más a fuego lento, alimentado por los leños de un amor reposado, sin los sobresaltos de la ansiedad propia de los amores casuales.Tal vez no haya paisaje más hermoso que el de mi cama con tu cuerpo tendido sin ropa, tus ojos cerrados y la nube de pestañas rizadas extendidas para extasiarme, tus labios entreabiertos, listos a la entrega silenciosa de un beso, tu barba escasa de algunos días, el senderito electrizante de tus vellos descendiendo desde el ombligo y una relajación de total abandono. ¿Para qué más? Cuántos lo hubieran dado todo por contemplar un paisaje como el que describo. Sin duda lo hubieran inmortalizado a su manera Da Vinci, Miguel Ángel, Boticceli, Wilde, Verlaine, Rimbaud... ¡Tantos personajes grandiosos de la historia, con sentimientos similares a los nuestros! Si bien aquella noche no podía verte con los ojos, sí podía hacerlo con mis manos...
CONTINUARÁ...

Epale panas y mamis!! Aqui estoy, estaba desaparecido pero en acción; pero vuelvo algo despechado, aunque no lo crean!! pero todo macho tambien se despecha por un culo, o noo!!! no quiero chalequeo por que por ahí hay varios Palominos Vergara, por que hasta al perro e` Chacón, al Cabo Liendo y al Can le han dado sus coñacitos y le han dado por donde mas les duele... no quiero maricoteo pues!!! jejejee les cuento por que algo así le puede estar pasando a cualquiera de l@s dioses mortales...
Cualquiera diría que es una locura, y pudiera ser que tengan razón, pero está sin razón me motiva. Su nombre: X, pero no crean que es el amor de mi vida o algo así, no no no simplemente es un culo y es alentador tenelo otra vez, volverlo a ver, y saber que hay mujeres así. Tímidamente bella, y digo tímidamente porque literalmente lo es, ya que sabe lo que tiene, pero no se anima a demostrarlo, y eso la hace mas bella. Muchas veces he creído que lo hace a propósito, pero cual seria ese propósito? Hacerse la interesante? La deseable, la Cereza, o la reina del arroz con pollo?, no creo que sea su caso; tiene esa circunstancia de pasar desapercibida por la vida, ocultando tantos rollos existenciales como cualquier ser vivo; pero es su decisión. Y eso ahora lo entiendo, pero me genera curiosidad, morbo? También; saber como es realmente, y es eso simplemente, saber que esconde detrás de esa fachada. Claro que en una situación deseada, no diría que no, pero no es algo que busco, o tal vez si…… tal vez….. pero no es prioridad como me ha ocurrido en otras ocasiones
X se irá en próximas fechas, no se si podré obtener ese acceso, pero de algo estoy seguro, esa bella imagen la tendré siempre presente, y creo que será lo mejor. Posiblemente le cause algún daño, en el peor de los escenarios, quizás por convicción propia no le interese. No se si me animaré. Pero que es lo que busco realmente? En este momento de pendejismo, no encuentro una razón valida: amistad? Sexo casual? Pareja? (imposible, lastima, no me quiero casar!!, aunque me si me da entrada me daría el gusto), no me queda mas que curiosidad. Y no quiero pensar, que pasaría después de saber lo que pueda saber, digo esto porque muchas veces ni nosotros mismos nos conocemos, y por lo mismo solo dejamos que los demás lleguen a saber lo que nosotros queremos que vean y en este caso X es un as para eso, tiene su peto protector, o mas bien, la llave de closet bien escondida. Y si es de closet? será marica? verga no creo!! Y si no lo es?, o si no se dará cuenta de que lo es?. Pues es su peo, pero me gusta... pero con eso me bastaría?, definitivamente no, me he quemado el cerebro por algunos momentos para poder contestar eso, que una simple respuesta de que realmente lo sea, no basta.
De cualquier manera le deseo lo mejor, que logre sus propósitos y que encuentre el ambiente propicio para que pueda ser ella, que toda esa fuerza interior que tiene la pueda proyectar y así tener mas éxito social y profesional del que ha conseguido hasta hoy. No se si volveré a saber de ella, pero reitero que esa imagen siempre estará presente. “no hay nostalgia peor, que añorar lo que nunca jamás sucedió".
Lo que he aprendido en esta vida, como dios de la diversidad sexual, y del Ser y Estar, es que debido a las circunstancias, es no dejar pasar las cosas, como dice el dicho: “en vida hermano, en vida”, y se me esta ocurriendo la idea de hacerle llegar este escrito, para únicamente hacerle saber mi sentir, que le valga madres, que se ofenda, que chille, que lo use para limpiarse, va ser peo de ella. Aquí el asunto mas bien sería si me animaría yo a hacerlo; esta vida me han enseñado que aún cuando uno tenga la mejor de las intenciones y en ciertas circunstancias las cosas se salen de control y hasta pueden ser contraproducentes, uno sabe los riesgos. Pero el que no arriesga no gana. Es decir; el que no llora no mama!!!. Sabedor de lo que tiene, espero que sepa manejar esto con la discreción debida, y no por mi, si no por ella misma; reconociendo la importancia lo que su sola presencia puede provocar, y no hay mejor alimento para el ego y la autoestima que el saberse objeto del afecto de varias personas o por lo menos de un servidor.
Como diría Francis Bacon “La ocasión hay que crearla, no esperar a que llegue"...PRIAPO
Mis queridisimas diosas mortales del Ser y Estar y Alumnas de la diversidad sexual, espero que se esten preparando para las fiestas bacanales de la pasion, la entrega, la lujuria y el extasis del carnaval...hummmm, pues los Dioses de Ser y Estar ya estan listos para unirse a la celebracion que el Dios Baco nos prepara anualmente... Si quieren venir solo llamanos... estan invitad@s!!
Ayer y Hoy estuvimos meditando en nuestro olimpo los dioses de la diversidad sexual, pero con la magnifica presencia de la diosa MIL LUNAS, que con sus excelentes consejos del amor y del sexo nos hacen sentir e inspirar... he aquí parte de lo que nos regaló nuestra musa sentimental...
Hola, Soy la diosa ARTEMISA, mis dioses predilectos de Ser y Estar me han permitido contarles el sentir que estoy viviendo en este momento… espero que algún dios mortal asiduo a este Olimpo pueda aconsejarme ya que los dioses de la diversidad sexual andan de paseo por el mundo terrenal; PRIAPO anda cojiéndose todos los culos que andan por allí, AFRODITA mas puta y lujuriosa experimentando como la Coca-cola que junto a DIVINIDAD andan moviendo ese culo y buscando lo que no se le ha perdido con la tal DIVINA CEREZA...así pues mientras que ellos se desocupan yo les cuento… Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/